La cumbia villera es un estilo de cumbia derivada de las zonas marginales o villas miseria que intentó implementarse desde 1997 en Argentina pero que sale a la luz como tal en 2000 y posteriormente fue popularizado en otros países de América Latina y las comunidades latinoamericanas fuera de la región.1 Recibió dicha denominación en el año 2000, a partir de la publicación del disco Cumbia Villera, de Yerba Brava, el cual fue uno de los más vendidos del estilo y se le dio dicho nombre debido a sus líricas consideradas agresivas y vulgares y por su ligamiento a la clase baja (a la cual pertenecen los habitantes de las villas de emergencia, denominados peyorativamente villeros, denominación que también se generaliza hacia la gente de clase baja en general).
La cumbia villera utiliza la jerga de la clase baja de Buenos Aires, así como parte del tradicional lunfardo, presentando un lenguaje conciso y coloquial. La mayor parte de las canciones tratan acerca de la vida cotidiana en los barrios bajos y las villas de emergencia, regularmente haciendo referencias al alcohol, las drogas, la delincuencia, la vida carcelaria, el sexo, la violencia y antipatía hacia la policía, los políticos y la clase alta.12 Además, las bandas de este estilo también hacen canciones que no difieren de las canciones regulares de cumbia, que son románticas en su mayoría, así como algunas que abordan problemáticas sociales (buscando concientizar sobre las mismas).
Musicalmente, la cumbia villera no tiene un sonido específico y éste suele variar según la banda, pero, por lo general, hay un uso intenso de sintetizadores, efectos de sonido, voces de teclado, keytars (teclado-guitarra), batería electrónica y otros elementos de los instrumentos eléctricos. Posee gran influencia de la cumbia colombiana y la chicha.
Hay bandas que han hecho canciones donde fusionan cumbia con candombe, rap, reggae y ska.

Comentarios
Publicar un comentario